Lo que el Verano nos dejó

para la columna

Las películas de verano son un tópico un poco amplio… Qué raro, decir poco y amplio seguidos… Ya escribí el primer renglón y me desvié del tema, qué tipazo que soy…

También están las series veraniegas, que no vamos a olvidar, pero tampoco redundar en ellas.

Durante el verano suelen suceder las mismas cosas en términos cinematográficos y televisivos: están los Óscar, se estrenan las películas nominadas, y también se reestrenan las que ganaron un Óscar (fue el caso de “Argo”, la película dirigida por Ben Affleck que ganó el premio a mejor película).

Pero dejemos el preámbulo de lado y metámonos de lleno en el capítulo de hoy.

Tanto las películas como las series que tratan sobre el verano suelen tener un patrón común (señora, señor, presten atención a éste punto en particular, porque es el causante de que usted le haya tenido que pagar tantas sesiones de psicología a su hijo por ser un frustrado que se queda todos los sábados en casa). El patrón común: “Los pibes en busca de sexo”. No quiero pecar de extremadamente básico, pero habitualmente  es así.

El primer ejemplo que se me viene a la cabeza es “American Pie 2”, que cuenta la historia de un grupo de amigos del colegio secundario que vuelven a su ciudad natal a pasar las vacaciones.

¿Y que es lo que les pasa? Un viejo amor del protagonista vuelve a la ciudad para estar con él.

EL protagonista, que no tiene una preparación sexual a la altura de la chica a la que se enfrenta, busca entonces la ayuda de una compañera de la secundaria.

Haciendo cuentas, podemos agregar nuestros primeros elementos a la ecuación:

Piberío de unos 20 años + vacaciones + posibilidad de tener sexo

=

Película de verano para jóvenes

No es simple esta ecuación. ¿Casi resolvemos las películas de verano entonces? Me temo que no, ni siquiera estamos cerca. Pero para poner todo en un terreno menos abstracto dentro de esta ecuación, podríamos agregar ejemplos como “Viaje Censurado”, o la muy distinta “Euroviaje censurado” (es ironía, ¡Bazinga!) películas que tienen como máxima que aparezca una mina en bolas, eso es fundamental.

Pero las películas de verano tienen aún otra vía, es decir, hay una segunda posición: las películas de vacaciones  familiares como la conocida “Vacaciones” protagonizada por Chevy Chase.

La película recaudó más de $61 millones en Estados Unidos con un presupuesto estimado de $15 millones. En la actualidad, estos números resultan insignificantes y se considerarían los de una película de bajo presupuesto con un éxito mínimo.

Las historias son siempre muy parecidas: familias tipo un tanto disfuncionales que se enfrentan a unas vacaciones que “los cambiarán para siempre”. ¿Parece salido de un avance, no? Sin embargo, el viaje logrará una suerte de unión de la familia y cada integrante hará un viaje catártico en donde se desprenderá de una suerte de mochila pesada que tiene y hará que la familia se lleve mejor, es decir que también está el viaje interno como metáfora de cada uno de ellos.

Como siempre, hay una Tercera Posición, que “es lo que quiere Perón”. Perdón, lo que quiero decir es que también están las películas de terror de verano, como por ejemplo “Viernes 13” (donde  un grupo de pibes que se van a un camping llegan a un lugar que era tipo una colonia de vacaciones, y de casualidad se queda sin nafta el auto y bueno el resto es historia conocida, la cosa es que van a morir todos. Caso similar es “La Casa de Cera”.

Una máxima dentro de las películas de terror: Personaje que tiene sexo, personaje que muere en la siguiente escena, es fija.

Por lo tanto, para ir cerrando el tema tenemos la ecuación final:

Piberío + camping + bosque + sexo + un loquito traumatizado

=

Películas de terror de verano

Un poco más cerca tenemos en Argentina, la tierra del papa argento, series de verano o que aparentemente salieron solo por el verano. Y si digo verano tantas veces, ¿a qué serie me refiero?

A otra serie producida por Cris Morena.

“Verano del ‘98” había sido pensada como una novela de relleno para cubrir la poca programación de TV en el verano argentino (recuerden que en ese momento no habían comprado los derechos de los Simpsons aún). Pasado el tiempo (y todavía sin Los Simpsons como opción), llegó al éxito. La precisión de “Verano del ‘98” quedo corta, y llegó solamente a una duración de 3 años consecutivos.

El reparto se vio modificado muchas veces, y al final terminó por desaparecer el elenco original por completo. La serie también sufrió interminables cambios de días y horarios de emisión, y, sin embargo, tuvo una respuesta favorable de parte de la audiencia hasta el final, que ocurrió a fines de Noviembre del año 2000.

Parafraseando a Crónica, quedan muchísimos, muchísimos días para el Verano, y no tanto para un nuevo estreno de película de Verano.

Catriel “En busca de sexo” Mirabelli

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