Columna de Juan Catriel Mirabelli | Corea, el ejemplo.

cineEn los últimos años hemos visto como el cine argentino ha quedado casi por completo fuera del circuito de exhibición. Nos encontramos ante una situación desconcertante en la que las películas nacionales son dejadas de lado sin importar los premios en los festivales ni el reconocimiento internacional, quedando relegadas a pequeñas copias en las primeras semanas para salir del cartel rápidamente.

estreno-16Entonces ¿En qué quedamos? ¿Cómo se puede solucionar esto? Podemos decir que es algo cultural y resignarnos a que pasen los años, y que el trabajo argentino sea marginado a un pequeño espacio. O se pueden tomar algunas pequeñas medidas copiando a países a los que les haya dado un excelente resultado. 

Veamos el caso de Corea del Sur, la capitalista. Desde hace varios años, Corea lucha por su soberanía cultural contra los Estados Unidos. Debido a la presión del vecino de Canadá, la industria cinematográfica coreana estuvo a punto de desaparecer. Según el portal http://porlanuevaleydecine.blogspot.com.ar/, la participación en el mercado de las películas coreanas cayó del 33% en 1985 al 15,9% en 1993 por la invasión de la película extranjera.

observerPero a partir de la creación de un grupo de “Observadores de la cuota de pantalla”, se siguió con extrema intensidad el cumplimiento de la ley de cuotas que se encontraba sancionada desde 1966 pero nunca había sido demasiado aplicada. La presión ejercida por esta especie de justicieros del cine nacional hizo que el gobierno de turno se viese obligado a tomar diferentes medidas y que el porcentaje se elevase de 15% a casi más del 45% durante la década pasada. Actualmente, de un total de 55.6 millones de entradas vendidas, 38.5 millones fueron para los estrenos locales.

¿Entonces? ¿Qué pasa en Argentina? En nuestro país existe una ley de cuotas que también cuesta cumplir: es obligación por parte del exhibidor de estrenar 4 títulos argentinos por mes cada 10 (diez) pantallas del complejo con programación extranjera.

Por otro lado, es importante hacer hincapié en la promoción. En la actualidad, la Ley de Medios establece que los canales de televisión de aire se sumen a la producción de películas nacionales, pero solo Telefé cumple con ese artículo. La importancia de tener un multimedio te permite tener una llegada más amplia a imagestodo tipo de público: es el caso de Relatos Salvajes, que, sumado a toda la controversia generada previamente con las declaraciones de Szifrón,  recibió por parte del canal de las pelotas una ayuda como coproductor de la película que llevó casi 4 millones de espectadores a las salas. “Papeles en el Viento”, de Juan Taratuto, también contó con el apoyo de Telefé y ayudó a que alcance un buen número de espectadores.

Hace unos años, el INCAA tenía el sistema de PREVENTA A TV, donde el productor recibía la venta anticipada y contaba con el dinero mínimo para el lanzamiento comercial, pero fue dejado de lado.

¿Y qué queremos decir con todo esto? Que la promoción es tan importante como la película. De otro modo, nos resignamos a que el cine muera rápidamente y a quedarnos en las dos o tres mismas salas de siempre, tomando la misma sopa hollywoodense.

3 comentarios en “Columna de Juan Catriel Mirabelli | Corea, el ejemplo.

  1. La última y no te molesto mas. Después de haber leído varios de tus articulos me quedó una duda. Vos dirigiste una obra de teatro que se llama ” El vaso medio lleno” pero en tus artículos, por lo menos en los que yo lei, hacen todos referencia al cine. Y entiendo que sea asi porque esta página publica anuncios relacionados con el cine y no con el teatro.
    En fin, si tuvieras que dirigir o actuar, preferis el cine o el teatro? y la típica pregunta que sigue…por qué?
    Me gustaría, si no te molesta, dar mi opinión. Yo hago teatro y si se dieran las posibilidades en el futuro, entre esas dos opciones eligiría teatro.
    Mis motivos:
    1) En el teatro si te equivocas, tenes que improvisar lo cual es algo que no siempre sale bien y de alguna manera es arriesgado. Calculo que en las tomas de las películas también pueden hacer eso pero si sale mal….se repite la toma.
    2) A medida que vas actuando podes ver la reacción de la gente en el momento. En el cine no. A menos que leas las criticas en algún diario o te metas en una sala donde estan dando tu película, no lo sabrías.
    3) Tengo entendido que las películas no se filman en orden. Un día te pueden llamar para filmar la escena final y al dia siguiente para alguna del principio,etc. Mientras que en el teatro es todo seguido. Las emociones, escenas…todo. Quizás ahí le daría un punto para los actores de cine ya que no tuvieron ese “proceso de transición” en los sentimientos para poder actuarlo.
    4) Que yo sepa, no hay efectos especiales.
    Creo que con esto, termino mi testamento.
    Gracias por el espacio y, obviamente, contestame cuando quieras y si queres.

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