Girod y Fernandez: “Cuando jugadores y equipos pasan a ser bienes de consumo se mata al fútbol”

Se dice que el fútbol es un espectáculo, ¡y qué mejor idea que hacerlo realidad en una película en donde paradójicamente se intenta recuperar  la esencia de fútbol! Desde Sin Subtítulos no queríamos perder la oportunidad de entrevistar a Gaston GirodMariano Fernandez, directores de “El Hijo de dios”, un western bíblico-futbolero.

¿Cómo surgió la idea de mezclar el relato bíblico con el fútbol?

G. G.: La historia surge de una vieja serie para TV en donde tres amigos comenzaban cada capítulo de la misma manera. Por distintas decisiones que tomaban cambiaba la historia, y con ella el género de cada capitulo: así había un policial negro, un musical, una de vampiros y “El Hijo de Dios” era el western. A partir de esto se nos ocurrió que el pueblo de nuestro western podía estar sometido a una especie de tiranía futbolística, y que “el duelo” podía ser definido por un partido de futbol en lugar de armas.Como en todo pueblo tiranizado, necesitábamos un héroe , una especie de mesías maradoniano, y de ahí surge el nombre de la película y  la idea de incorporar algunos elementos de la biblia. También por esta cosa de fútbol-religión que se vive en nuestro país.

¿Es un manifiesto futbolero?

decla-2-el-hijo-de-diosM. F.: Sí, en algún punto sí, tratamos de incluir todo lo que nos parece bien y mal del fútbol, y de resumirlo en dos bandos antagónicos: el de los rebeldes y el de la policía. La película es una sucesión de recuerdos y momentos del fútbol en nuestras vidas, desde cosas relacionadas más con el barrio o la escuela (como la cancha tipo potrero, la prohibición de jugar sin permiso, el metegol, la pulpo, la jalisco y la pelota de medias), mezcladas con momentos históricos o referencias épicas del fútbol argentino (Maradona, Panzeri, Houseman, Rattin, Grondona, Maraschi). Todo lo que para nosotros representa el fútbol en nuestras vidas, con lo bueno y lo malo representado en cada uno de los bandos (los rebeldes y la policía), mezclado de manera completamente lúdica con el western y la religión. Así escribimos el guión.

¿Cuánto hay de real en la película con respecto al fútbol (estamos matando al fútbol)?

G. G.: Fui muchos años a la cancha a ver a huracán con mi viejo, a River con amigos y a boca con mi abuelo que fue vicepresidente en la época de Alberto J Armando. Pero en un momento, no se bien cuando, luego del River de Ramon Diaz, el Boca de Bianchi o el independiente de Brindisi, el juego se fue como apagando, comenzaron a venderse jugadores muy prematuramente (casi antes de que exploten futbolísticamente) y había que contentarse con verlos en Europa. Era ver cómo, después de mucho tiempo, tu club podía lograr armar un buen equipo e inmediatamente era desmantelado, y que además ese dinero por las ventas terminaba en los bolsillos de empresarios y dirigentes. En este momento, el campeonato argentino, las inferiores y la selección están en franca decadencia. Todo está envuelto de corrupción e intereses políticos económicos. Al igual que en nuestra película, yo creo que el Messias (Lionel) ya llegó , pero me temo que no lo sabemos aprovechar…

M. F.: Sí, la industria está matando al fútbol. Cuando los jugadores y los equipos pasan a ser bienes de consumo, en donde si no obtienen resultados se descartan como si fueran una cosa que ya no sirve más, cuando el juego se deshumaniza, ahí el fútbol como acto lúdico corre peligro. Es mentira que en el fútbol siempre hay que ganar, de hecho la mitad de las veces no se gana: solo puede ganar uno. Lo importante en el fútbol es que hay que jugarlo. En ese sentido, cuando el temor a perder toma la iniciativa y el modelo de juego es intentar no dejar jugar al otro, sin proponer nada más que un fútbol mezquino y especulativo, se puede llegar al aburrimiento, que es justamente la muerte del fútbol. Yo creo que el sistema nunca puede estar sobre el individuo, siempre tiene que estar a merced del individuo; en el fútbol pasa lo mismo, el sistema no puede estar sobre los jugadores, sino que tiene que estar a merced de los jugadores, que son los que tienen que jugar el partido.

¿Son maradoneanos? (Hay varias referencias, épico dialogo entre Diego y Castrilli)decla-1-el-hijo-de-dios

M. F.: Sí, Maradona es un héroe siglo XXI, es ese jugador valiente que trasciende el negocio, los arreglos, la especulación, y que le devuelve el juego al fútbol. Hay muchos jugadores con esas características, tal vez Messi sea uno de ellos, pero la historia futbolística de Maradona es muy particular y está llena de sucesos heroicos (partidos), desde la elección de los equipos donde desarrollar su carrera (el Napoli por ejemplo) hasta los logros conseguidos con todas las desventajas del sistema. Maradona es un héroe que inspira canciones, libros, películas y desde ya fue una enorme inspiración para esta película.

¿Dónde filmaron la película? (la estética Western está muy bien lograda)

G. G.: La historia toma lugar en un pueblo imaginario llamado Bentania, donde el fútbol espontáneo fue prohibido. Necesitábamos dar con un pueblito que no quedara muy lejos de Capital Federal, por cuestiones de logística y sobre todo de presupuesto, por lo que decla-3-el-hijo-de-diostomamos como límite algo así como 100 o 150 km de la ciudad y comenzamos el scouting (la búsqueda). Fue así como dimos con Azcuénaga en el partido de San Andrés de Giles. Rápidamente nos dimos cuenta de que era perfecto, ya que contaba con una iglesia, una estación de ferrocarril, cancha de futbol y demás, todo a escasos metros de distancia, ¡como un pueblito de esos western que fabrican en Hollywood pero real!

Como director de fotografía, tomé como referencia las películas de Sergio Leone pero con una especie de atmósfera más pesada, de cielos plomizos y lugares oscuros y sórdidos para el pueblo. Para el partido de fútbol utilizamos muchos guiños y planos del documental “Héroes de Mexico 86” para generar esa identificación con nuestra idiosincracia futbolística.

¿Cómo llegaron a los actores? (la mayoría poco conocidos)

G. G.: Los tres personajes principales eran allegados de nuestro grupo de amigos y ya habíamos pensado en ellos desde el comienzo. Tanto así que en particular el personaje de Tomás esta inspirado en la vida real del actor que lo interpreta, Ignacio Balone; es una versión mínimamente amplificada de él.

La situación atípica que se imponía en esta película es que los actores en su mayoría debían saber jugar al fútbol (mas allá de “la magia del cine”, queríamos que el partido de fútbol fuera muy realista). El caso más difícil era el del personaje de Jesús, quien debía ser actor, saber jugar bien al fútbol, ser zurdo y tener un cierto parecido a la imagen que uno tiene del personaje de la biblia sin perder su impronta maradoniana; así casi milagrosamente dimos con Bruno Alcón.

¿Es una historia cerrada o puede haber secuelas?

G. G.: No es cerrada para nada. Mientras filmábamos la peli, la estábamos pasando tan bien que ya bromeábamos con hacer la 2 y hay ya unas ideas para una secuela. Uno nunca sabe pero la historia da para continuarla… el fútbol tiene mucho que decir todavía.

¿Cómo se dió la posibilidad de que participen Diega y el Ruso en la peli?

M. F.: Las participaciones del Ruso Verea y Diego Della Sala fue un lujo que nos pudimos dar. Escribimos esos personajes pensando en ellos, así que fue una gran alegría que se hayan copado con el proyecto. Ambos son referentes de lo que creemos lo mejor del periodismo deportivo, y además ambos tienen un gran sentido del humor; eran perfectos para el tipo de película que queríamos hacer.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s