¿Por qué ver “Merlí”?

Ya sea por la riqueza de un personaje desenfadado e intelectual cargado de carisma o para recordar que la adolescencia no es solamente acné, poluciones nocturnas y hacerse la rata del colegio, Merlí nos muestra otra mirada sobre la relación entre un profesor y sus alumnos, con una fuerte crítica al sistema educativo de la sociedad actual y  la propia democracia como sistema político. Ambientada en la bella Barcelona actual y hablada completamente en catalán, Merlí Bergerón pondrá patas para arriba la vida de todos los que lo rodean. Aquí filosofaremos sobre la serie, obviamente, sin spoilers.

La historia de Merlí comienza cuando el tipo es echado de su piso por no poder pagar el alquiler y se va  a vivir con su madre –una desopilante veterana actriz muy reconocida- , en ese mismo momento, su ex mujer decide mudarse a Roma y dejarle a su cuidado al hijo adolescente que tienen, Bruno. Como si fuera poco, para sumarle tensión a esta relación, también compartirán escuela: padre e hijo serán profesor y alumno en el Instituto Ángel Guimera.

Como profesor, (el) Merlí romperá los esquemas del resto de los profesores con sus metodologías didácticas extravagantes, su tesón ante las normas institucionalizadas y su manía de decir siempre lo que piensa en la cara de la gente sin importar consecuencias, características que nos hacen emparentarlo un poco con Dr. House.

Pero, además, y aquí está el meollo del guión, son los propios alumnos los que verán al mundo desde otra perspectiva cuando, dictando conceptos de distintos autores gravitantes de la filosofía, desde Sócrates hasta Zizek, pasando por Marx, Foucault y Judith Butler (cada capítulo llevará el nombre de un pensador), Merlí logre que la historia del pensamiento rebote en las aturdidas mentes de los adolescentes de su clase, desde los más nerds hasta los más ajenos al estudio. Así, se da una relación más profunda y al estilo Grecia antigua, de maestro y aprendices, donde estos son escuchados, superando la simple situación didáctica de la mayoría de las escuelas, y también denotando alguna influencia del filme “La Sociedad de los Poetas Muertos”.

Con respecto a los chicos de la clase, denominados Peripatéticos, es bueno destacar que la serie no los pinta como unos descerebrados cargados de moral, o nenes mantenidos que no tienen contacto alguno con la realidad, o la simplicidad de hacerlos huérfanos para que no tengan los típicos daddy issues de la etapa del despertar hormonal, como bien estamos acostumbrados en nuestro país con series adolescentes, destacándose el crismorenismo en esta faceta. Por el contrario, se ven conflictos de guita, tanto de los que no tienen un duro como de los que les sobra –la ambientación en un Instituto Público nos da una muestra transclasista de la juventud catalana-; conflictos de disidencias sexuales, travestismo, homosexualidad y bisexualidad con salidas del armario y coitos varios; conflictos de independencia para con algunos padres que tratan de controlar la vida de sus hijos y otros que ni cargo se hacen; y un capítulo aparte para Iván, un alumno con ataques de pánico que lleva meses sin salir de su casa por una profunda fobia al mundo real.

Es rico el contra punto que se da entre la relación de Merlí con sus alumnos y la que tiene con su hijo, mientras que a los primeros los ayuda con sus problemas personales, y llega a ser más escuchado que los propios padres, con Bruno no logra entablar una relación, ya sea por la falta de costumbre o insensibilidad, le es imposible pasar tiempo con él o expresarle cariño. Estos mismos problemas son los que tiene con sus parejas, por ser un tipo guiado por la verdad y la razón. Pero estas aristas sirven para que veamos que este tipo, que va por la vida subido a la confianza de su conocimiento y lleva su frontalidad con orgullo, también tiene sus sombras, sus puntos flacos, sus carencias y algunas miserias.

Por lo pronto, la serie cuenta con dos temporadas y ya fue confirmada una tercera. La primera puede verse en Netflix y la segunda -sin tanto impacto como la primera y con un desenlace algo bizarro para quien suscribe, pero no por eso menos recomendable- hay que buscarla en la web. Con respecto a la tercera, se encuentra en pleno proceso de rodaje y se estima que tenga su estreno en septiembre/octubre de este año, aunque tendrá la falta de uno de los personajes principales que no mencionaremos por la promesa que hicimos al final del primer párrafo.

Matias Zanetti firma

Anuncios

2 comentarios en “¿Por qué ver “Merlí”?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s