Recapitulando: Game of Thrones S07-E03. Las mujeres al poder

Pasó el tercer envío de esta séptima temporada que ya desde el nombre, The Queen’s Justice (La Justicia de la Reina) prometía esa fuerte dosis de girl power que terminó mostrando con Daenerys marcándole la cancha al bueno de Jon, Cersei cobrándose una venganza tanto lenta como dolorosa y una Sansa demostrando los dotes para gobernar que parece haber heredado de cada uno de sus padres.

Tensión y encauzamiento en Rocadragón

Finalmente se consumó uno de los encuentros más esperados para todos los fanáticos de esta historia entre Jon y Daenerys, uno comprobó la existencia de los dragones junto con la soberbia de su madre y, la otra, que la gente del norte es un hueso duro de roer. Luego de mirarse largo tiempo (en lo que nos parece que hay una especie de flechazo) y las presentaciones formales bien opuestas en cuanto a duración, tanto Jon como Dany fueron pasando a toda velocidad por todas las etapas de una negociación: formalidad, nerviosismo, reproches y enojo. A pesar de que Tyrion intentó calmar las aguas, toda posibilidad de aliarse parecía irse al tacho cuando las noticas de Varys sobre el asalto del tío Greyjoy a sus sobrinos cortaron de seco el encuentro (cosa que terminó siendo buena). Tyrion, sabiendo que se necesitan nuevos aliados, fue a hacer lo que mejor sabe con el bastardo Stark y pudo llevarle una propuesta razonable a la reina, quien terminó aceptando solamente por los dotes retóricos de su mano: “Dale algo sin darle nada”.

Luego de lo que parecía algo resuelto, tuvimos otra escena mano a mano entre los amados personajes donde, ya sin etiquetas, limaron asperezas y encauzaron una alianza donde la niña Targaryen le permitió minar la montaña para extraer dragonglass, además de prometerle un influjo de recursos y hombres al King in the North. Seamos claros, creemos que esta escena fue para reforzar la idea de tensión sexual que vimos en un principio. Sigamos proyectando, total, ya vimos bastante endogamia a lo largo de la serie.

En King’s Landing es todo risas

Euron se pasea por las calles de la capital con su trofeos, Ellaria Sand, junto a una de sus hijas, y Yara Greyjoy, quienes sufren una suerte de humillación pública similar a la que sufrió Cersei en Mother’s Mercy, pero con la ropa puesta. La reina vigente se cobra venganza de la serpiente de Dorne envenenando a la única hija que le quedaba, utilizando la misma táctica labial que Ellaria usó para asesinar a Myrcella. Cersei se luce con unas líneas gloriosas y megalómanas que nos hacen odiarla y amarla al mismo tiempo ya que, después de todo, es una madre que hace todo por sus hijos. Luego de esto, y de recibir varios tiros por parte de Euron, al cual freeza hasta que la guerra termine, le va a hacer un favor a su hermano gemelo, que supuestamente no quería. Machismo explícito. Además, tiene tiempo de marcarle la cancha al representante bancario de Braavos, quien acepta las demandas de la hija de Tywin afirmando  “Qué hija de… tu padre”. Otro gol para los Lannister.

En el norte manda Sansa

Vemos a la colorada súper compenetrada con su rol de gobernante, al menos mientras Jon no esté, asegurándose de que no se le escape nada. Una lástima que Baelish la siga como perro que poco tiene de faldero cuando esgrima esa sonrisa maligna, pero hay que coincidir en que le tiró un buen consejo: “Pensá que todo lo que pueda pasar está pasando al mismo tiempo y nada te sorprenderá”. Si bien el reencuentro con Bran parece emotivo, se torna algo macabro cuando éste le recuerda a Sansa su noche de bodas (dónde fue violada por Ramsay ante la mirada de Theon). Lo que parece ocurrir es que el pequeño Stark ya no es el mismo y convertirse en el Three Eyes Raven lo ha alejado de su faceta más humana, ahora se muestra bastante frío y distante, los gajes del oficio. Lo bueno es que quiere hablar con Jon, seguramente para revelarle su verdadera identidad como hijo de Rhaegar Targaryen y Lyanna Stark.

En Casterly Rock nada es lo que parece

Parece que la acción está reservada para el final de los capítulos, al menos eso tuvo en común la toma del hogar Lannister por parte de los Inmaculados con el atraco Greyjoy en altamar de la semana pasada. El ejército de eunucos logra una contundente victoria y en minutos se adueña de la roca en cuestión, pero algo huele mal: debería haber más hombres en esta defensa. La explicación cierra la escena: detrás de la flota inmaculada aparece la de Euron para, mientras los soldados están concentrados tomando la ciudad, destruir sus barcos y dejarlos aislados en una ciudad desabastecida. Prueba de que no se les viene escapando nada a los Lannister y están siempre un paso delante de Daenerys y Tyrion.

En High Garden un final digno de la Reina de las espinas

Jaime comanda el grueso de su ejército – que debería estar defendiendo Casterly Rock– a High Garden, hogar de la casa más rica de los siete reinos, los Tyrell. Sin sobresaltos, el ejercito Lannister toma el lugar en una movida muy inteligente con la idea de saquear las generosas reservas de alimento y oro, para pagar al banco de Braavos (como había prometido Cersei a su representante: “Vos quedate 2 semanas y te pago todo”).

El cierre de capítulo tiene una escena de tensión digna de la serie. Jaime se encuentra con Olenna, y como en el fondo es un buenazo, le ofrece una muerte sin dolor con un poco de veneno en el vino. Tranqui, sin romper nada. Olenna acepta pero, luego de ingerir el líquido, se la pone al ángulo a manito de oro diciéndole que fue ella quien envenenó a Joffrey. El verdadero padre del difunto y odioso rey parece estar también envenenado cuando ésta rosa con espinas le bate “Decile a Cersei, quiero que sepa que fui yo” APLAUSOS. Gran final (¿o se habrá guardado otro as bajo la manga?) para uno de esos personajes que vamos a extrañar y que nos afirma que la vejez cumple un rol central en la historia y hace de contra peso a los jóvenes héroes. Tanto ella como Tywin, el Gorrión Supremo y el Archimaestre Aemon son pruebas de esto.

Hechos aislados

Nuestro querido Sam logra curar, al parecer de forma definitiva, a Ser Jorah de su Psoriagris, quien emprende el regreso a la friendzone de su Khaleesi. Por su parte, Sam zafa de ser expulsado pero sufre la reprimenda de una labor copista. Ambos son incondicionales a Jon y Dany, por lo que es buena señal la onda que pegaron en su relación médico-paciente estos dos acompañadores.

Theon es rescatado a lo Titanic y los del barco, que por el calamar de las armaduras son Greyjoy, arrancaron con el bullying espetándole que huyó como rata por tirante cuando tuvo que rescatar a su hermana.

No tuvimos noticias de Arya y su retorno a Winterfell, así como tampoco de El Perro y su reciente habilidad de ver a través del fuego o sentir pena por alguien. A continuación, el adelanto del próximo capítulo The Spoils of War:

Matias Zanetti firma

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