Recapitulando: Game of Thrones 07×04, “Jugando con fuego”

The Spoils of War nos trajo mucha muerte y de la que nos gusta, con mucha sangre y bastante fuego. Daenerys salió a la cancha para dejar en claro que con ella no se jode, en lo más relevante del capítulo que, desde lo argumental, fue quizás el menos desarrollado de esta nueva temporada que venía con capítulos cargados de tensión, rosca y engaños. La temporada está llegando a su cénit, si tenemos en cuenta que ayer se fue el cuarto de los siete capítulos que componen esta entrega. Aunque también es cierto que los últimos dos envíos de la temporada tendrán 71 y 81 minutos, convirtiéndose éste último en el más extenso de la serie.

Lannister a las brasas

Cuando el ejército leonino se preparaba para volver de High Garden a King’s Landing con las carretas cargadas de oro y alimento, Jaime y Bronn (gracias por tanto) escuchan lo que parece un ejército acercándose. Desde la colina ven bajar las hordas de los Dohtraki cabalgando hacia ellos. Hasta ahí, lo normal; la cosa se pone pesada cuando de entre las nubes aparece Daenerys montada a Drogon, su corcel flameante y volador. Nuestra Mother of Dragons (¿cómo no amarla?) hace honor a uno de sus tantos nombres y abre paso entre el ejército Lannister a puro fuego, sirviendo un regio banquete de soldados a las brasas. Sin duda esta escena se roba el capítulo, no es casualidad que casi un cuarto del total acontece en este enfrentamiento, el cual, hasta ahora, viene siendo el más destacado de esta séptima temporada (y una de las mejores de la serie) a nivel producción, realismo y vértigo (además un dragón quemando a los malos no se ve todos los días). Si bien Bronn, del cual celebramos su aparición porque le da un toque de humor a todo lo que hace, logra herir al dragón con el arma de Qyburn y Cersei, convirtiéndose en el MVP del ejército Lannister, esto parece no ser suficiente para matar al bicho. Mientras Dany trata sanar a su hijo, Jaime no tiene mejor idea que cabalgar hacia ellos, lanza en mano, para matar a la pequeña Targaryen y cortar de cuajo esta guerra (parecido a lo que hizo con su padre, el Mad King), todo con la mirada atenta de Tyrion, quien insulta a su hermano dado lo insensato de su accionar y porque, evidentemente, es al único que salvaría de los que rodean a su hermana. Volviendo al arrebato de Jaime, obvio que Drogon apenas lo ve le espeta una bocanada encendida, la cual lo iba a mandar directo a la tumba si no fuera porque nuestro querido Bronn aparece justo a tiempo para quitarlo de en medio de la llamarada. Ambos caen al rio y comienzan a hundirse dado el peso de las armaduras aunque, ciertamente, no creemos que este sea el final de estos personajes en lo más mínimo. Lo que pareciera que va a pasar, al decantarse el enfrentamiento claramente en favor de los Dothraki, es que Jaime y Bronn serán prisioneros de Daenerys (en el preview del próximo capítulo puede verse a Daenerys ofreciéndoles a los sobrevivientes sumarse a su ejército o morir, claro que no nos muestran a ningunos de estos dos). Habrá que ver cómo se desenvuelve Tyrion porque recordemos que fue gracias a su hermano que pudo escapar de una muerte segura luego de asesinar a su propio padre y, a su vez, Bronn solía ser su guardaespaldas cuando eran en una de las mejores duplas de la serie en lo que respecta humor y alcohol. Para pasar en limpio, estamos contentos de que Dany haya salido a marcarle un poco la cancha a sus enemigos y que una batalla sea para el lado de los buenos. Mensaje para Cersei: no hay que jugar con fuego.

Más reencuentros en el norte

Lo primero que tenemos para decir sobre el norte es: ¿Qué le pasa a Bran? ¿Por qué no cuenta un poco más que pasó detrás del muro, la experiencia con el viejo Three Eye Raven, la muerte del querido Hodor o que Jon es hijo de su tía? No sé, algo hermano. Está bien que ahora no sos más Brandon Stark y te cambió la personalidad, pero viejo nos estás exasperando, ¡jugátela!

Bien, dicho esto celebramos la vuelta a casa de Arya con la bienvenida de Sansa. Al principio parece algo tenso el reencuentro, pero finalmente se dan cuenta que es el momento para estar más juntas que nunca y eso nos gusta. La pequeña Stark tiene un duelo con Brienne y sorprende a todos con sus habilidades para el combate y por haber aprendido de nadie. Volviendo a Bran, tuvo una charla con Littlefinger en la que lo dejó piyo con la frase “El caos es una escalera” haciendo referencia la frase que le dice Petyr a Varys en el sexto capítulo de la tercera temporada, y una seca despedida de Meera, quien retorna para estar con su familia no sin antes lanzarle entre lágrimas, al ver el desamor del pequeño Stark: “Moriste en esa cueva”. Luego, al ver a Arya, le da la daga de acero valyrio que Baelish le acaba de obsequiar y da a entender que conoce la lista de asesinatos que su hermana elaboró, un poco más de onda que la que tuvo con Sansa.

Más tensión en Dragonstone

Jon y Daenerys tienen un encuentro dentro de una cueva donde hay algo así como pinturas rupestres que muestran a los Niños del Bosque junto a los Primeros Hombres luchando contra los White Walkers. La rubia insiste en que el King in the North debe inclinarse ante ella para que pueda ayudarlo y nosotros insistimos en que hay un poco de tensión sexual entre ellos. De hecho, cuando nuestra reina se entera lo acontecido en Casterly Rock, se enoja con todo el mundo menos con Jon, a quien pide consejo sobre cómo continuar. El propio Davos hace un comentario sobre como Jon estuvo mirando el buen corazón de Dany y, ante esto, Snow solamente aclara que “No hay tiempo para eso”. Seguimos con nuestras fantasías.

También se da el reencuentro entre el bastardo Stark y Theon, quienes no se veían desde la primera temporada. Snow es claro y le dice que lo que hizo por Sansa (escapar juntos de las garras de Ramsay) es lo único que hace que no lo mate. Recordemos que Theon se rebeló contra los Stark cuando Robb marchó al sur y que asesinó a mucha gente de Winterfell, traicionando a quienes lo habían adoptado como uno más.

Hechos aislados

Esta vez no tuvimos noticias de Sam en la Citadel, ni de Jorah en su retorno a Khaleesi. Poca participación tuvo Cersei, quien le aclaró sus planes al representante del banco Braavosi. Pero no sabemos nada ni de Euron, ni de Yara, ni si Ellaria finalmente vio a su hija morir, aunque entendemos que obviamente sí. Tampoco vimos el quemado rostro de The Hound con los hermanos del dios de la luz (recordemos que estaban yendo hacia el Norte). Por último, con respecto a la daga que Baelish le da a Bran, es importante recordar que ese filo fue el que usó el sicario enviado a matar al propio Bran en el segundo capítulo de la serie, cuando se encontraba aún convaleciente de la caída que lo dejó discapacitado. Cuando Bran le pregunta de quién es la daga, Baelish le responde que no sabe y que esa misma pregunta desencadenó la Guerra de los Cinco Reyes. En su momento, cuando Catelyn le preguntó lo mismo a Littlefinger, éste respondió que la daga pertenecía a Tyrion, por lo que Cat encarceló al pequeño Lannister en el Nido de Águilas del Valle de Arryn creyéndolo culpable de mandar a asesinar a su hijito. No está de más repasar que la daga llego a manos de Petyr tras traicionar a Ned Stark (mientras era la Mano de Robert Baratheon), que poseía en ese momento la daga. En fin, la daga parece la llave para el ascenso de Baelish a lo largo de la serie.

Matias Zanetti firma

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