Hablemos de desigualdad en el cine

*La siguiente es una recopilación de datos arrojados por estudios y notas compartidas en diversos medios de acceso público, que como temática abordan la desigualdad en el cine. Solo la reflexión final es de autoría de quien firma.

Hace varios meses venimos observando como las mujeres de la industria audiovisual estadounidense, o más bien “hollywoodense”, vienen alzando la voz respecto a la desigualdad, principalmente salarial, que impera en ese medio. El domingo, en la entrega de los premios Oscar, Frances McDorman se alzó con el premio a la mejor actriz por su protagónico en “Tres anuncios por un crimen” (“Three Billboards Outside Ebbing”). En su discurso, breve pero potente, recordó que todas las mujeres de la industria tienen historias para contar y proyectos que necesitan ser financiados. Pero además, mencionó al final del mismo el concepto “Inclusion rider”.

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El “anexo de inclusión” es una cláusula contractual que lxs artistas podrían pedir en sus contratos, a donde se exige que, tanto el elenco como el equipo técnico contratado para el rodaje de una producción, sea diverso respecto de etnias y géneros, y que además integre a personas con capacidades diferentes y pertenecientes al colectivo LGBTIQ. Este concepto/clausula fue creada por Stacey Smith, profesora y fundadora de la Annenberg Inclusion Initiative de la Universidad de Southern California, y su equipo. Un estudio realizado por éste grupo, donde se analizaron 900 películas estadounidenses de entre 2007 y 2016, arroja los siguientes datos: hay un claro predominio de los personajes blancos: 70,8% frente al 13,6% de negros o al 3,1% de hispanos. A eso se le suma la prácticamente nula representación de personajes gays, lesbianas y transgénero (36, 9 y 0 respectivamente de entre 4.544 analizados en 2016); y la desigualdad aparece también entre mujeres y hombres: en los guiones habla una mujer por cada 2,3 hombres que lo hacen.

¿Y por casa, como andamos?

La desigualdad de género y la invisibilización de las sexualidades disidentes e identidades diversas en el medio audiovisual argentino están sobre la mesa, sobre todo en los canales de televisión de aire y en las películas comerciales. A fines del año 2016 se presentó en la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual un informe titulado “Representaciones de Género en el Cine Argentino: un análisis de los personajes femeninos en las películas argentinas más vistas” escrito por las investigadoras Bárbara Duhau y Taluana Wenceslau, de “Un Pastiche – Género y comunicación”, y Carolina Villanueva, de “GROW Género y Trabajo”. La investigación con enfoque de género se llevó a cabo durante un año y medio, sobre las películas argentinas más vistas entre 2010 y 2013. El informe arroja los siguientes datos:

  • Las mujeres están subrepresentadas en la pantalla argentinaDel total de 294 personajes que hablan o tienen nombre en las películas analizadas, el 37,4% son femeninos y el 62,6% masculinos. Es decir, una proporción de 1 personaje femenino por cada 1,7 masculinos. De los personajes protagónicos o co-protagónicos, sólo el 30,7% está compuesto por mujeres.

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  • Hay muy pocas mujeres detrás de cámara en el cine argentino: Sólo el 10% de directorxs, el 22% de guionistas y el 19,6% de productorxs de las películas argentinas evaluadas son mujeres. Hay 4,3 varones por cada mujer que está detrás de cámara.

  • Los personajes femeninos están mucho más objetivados sexualmente que los masculinos: En la muestra del cine argentino evaluado, las mujeres aparecen 15 veces más que los varones en atuendos sexualmente atractivos y 3 veces más en desnudos parciales o totales. A su vez, el 14% de los personajes femeninos recibe comentarios sobre su aspecto en la pantalla mientras que ésto le sucede sólo al 2% de los personajes masculinos.

  • En el cine argentino las mujeres están subrepresentadas como fuerza laboral: Menos de una cuarta parte de la fuerza laboral que aparece en pantalla son mujeres (24,3%). Pero en Argentina, las mujeres constituyen aproximadamente el 41% de todas las personas ocupadas.

  • Las mujeres interpretan el doble de personajes en el rol de cuidado que los varones: En las películas argentinas es dos veces más probable que los personajes femeninos sean representados como madres que los masculinos como padres.

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  • Las personas con orientaciones sexuales o identidades de género diversas están subrepresentadas en el cine argentino: Solamente 1% de los personajes femeninos y 2,35% de los masculinos aparecen como expresamente homosexuales, y ninguno es representado como bisexual, tomando en consideración que la orientación sexual de la mayoría de los personajes no es declarada o expresa. En cuanto a la identidad de género, solamente aparece una mujer transgénero, interpretada por un actor varón (en la película “Viudas”).

Algunas reflexiones:

Somos conscientes de que los reclamos provenientes de las actrices hollywoodenses, si bien válidos, provienen de un lugar de privilegio social y económico. Tanto respecto de otras mujeres a nivel general (que no ganarán jamás lo que ganan ellas, ni tendrán la visibilidad que ellas tienen, ni los medios para expresarse), como respecto de otras mujeres trabajadoras de otras industrias audiovisuales, que no manejan ni mueven el dinero que mueve Hollywood, ni tienen tanta difusión a nivel mundial. A pesar de todo ésto, no podemos negar que el hecho de que esas mujeres se empiecen a hacer oír, y empiecen a denunciar la desigualdad en el ámbito laboral, da cuenta de un cambio y deconstrucción, además de darle visibilidad a la problemática. Celebramos éste hecho.

En el ámbito local también han comenzado a surgir hace algunos años este tipo de denuncias sobre la desigualdad en el medio audiovisual, de la mano de varias trabajadoras del medio y movimientos que las agrupan, como Mujeres Audiovisuales. Durante el transcurso del año pasado se realizaron el primer y segundo Encuentro de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, además, se llevó a cabo en el Festival de Cine de Mar del Plata, un Pantallazo de Mujeres Audiovisuales para visibilizar las producciones realizadas por mujeres y un Plenario Nacional, a donde además de lo antes mencionado, se denunció la inferioridad númerica de mujeres entre lxs seleccionadxs para las distintas categorías del festival y entre lxs miembros del jurado. 

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Todo esto no sólo nos habla de la desigualdad de oportunidades laborales para mujeres, trans, y travestis en el ámbito cinematográfico nacional: el análisis de como estamos representadxs es un triste y fiel reflejo de la realidad. Es sumamente importante que no perdamos de vista que el cine también funciona para “instalar agenda” (temas, puntos de vista, estereotipos, etc.) y es por ello que necesitamos de una pantalla más diversa e inclusiva, tanto delante de cámara como detrás de cámara, y respecto de las historias que allí se reflejan. Cabe destacar que en los últimos años se han estrenado varios films que abordan temáticas diversas, problemáticas feministas y de género (por mencionar sólo algunos “Alanis”, “El puto inolvidable”, “Como una novia sin sexo”, “Esteros”, “Monger”, “Madam Baterflai”), pero desafortunadamente no son los que más repercusión tiene entre nuestro público. Por eso, creemos que el estudio citado fue hecho analizando las películas más vistas, porque esos films son los que terminan “instalando agenda”, y no es casualidad que sean los films más comerciales, los que se realizan con mayor presupuesto, los que tiene mayor difusión y mayor cantidad de salas destinadas para su exhibición.

Y en éste último punto, dejo de hablar como “Sin Subtitulos”, y paso a hablar como mujer, y feminista que soy (o que voy camino a ser). En lo personal no me caben dudas de que éstas denuncias respecto a la desigualdad de oportunidades laborales en el medio, y a la subrepresentación que mujeres, trans, y travestis tenemos en el medio cinematográfico, fueron de alguna manera impulsadas por el masivo movimiento de mujeres, que viene denunciando desde hace tiempo la violencia machista y patriarcal que se ejerce sobre nosotrxs en todos los ámbitos de nuestras vidas, y que se ve reflejada en los medios.

Si bien esta nota se refirió al ámbito laboral y las representaciones en pantalla, infelizmente tenemos otro punto de encuentro con la industria cinematográfica hollywoodense (y me animo a decir que con todas las industrias): los abusos sexuales en el medio, que las mujeres trabajadoras de ambas industrias han empezado a denunciar. Espero poder abarcar ésta problemática en breve, en un próximo artículo.

Fuentes: 

 

Firma Lirolay

5 comentarios en “Hablemos de desigualdad en el cine

  1. Sin ninguna duda las historias se volverán más variadas cuando gente más diversa pueda acceder a los medios para contarlas. Me imagino que hay una correlación directa entre la parcialidad de la mirada (varones blancos heterosexuales como norma dominante) y el tipo de relatos que pueblan las pantallas grandes y chicas. Es notable como cambian los enfoques si comparamos directores con directoras dentro de un mismo género. Por supuesto que sólo podemos beneficiarnos de un cambio en este sentido.

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