Crítica – “Con nombre de flor”: el color de la malva

La posibilidad de vida de una travesti es, aproximadamente, de 30 años. Parece un dato vacío y cruel, pero es una realidad que dice mucho más. Considerando este punto, poder contar la historia de Malva es un hallazgo tan fuerte como inigualable. Y sirve para ver una realidad tan triste como fuerte.

Con nombre de flor”, con dirección y guión de Carina Sama (Madam Baterflai), trata respecto de ello, y el trabajo de presentación general, planteo, y posición de cámara, remite en su recorrido y muestra a ese cuerpo que se mueve con la experiencia, pero también con el cansancio. Cuerpo con experiencia que recorrió un mundo y una historia de persecución que parece no haberse detenido aún. Como parte de la creación de MUA (Maricas Unidas Argentinas), y desde allí la lucha inicial por sus derechos, las ideas distribuidas a través de su propio medio informativo y la incautación de todo ese material en 1951.

En palabras de su directora: El documental nace de la alegría de encontrar una travesti de 95 años de edad cuando la edad promedio de una travesti es de 35 años. Malva cuenta una historia de invisibilidad y criminalización de las personas trans, no permitiendo su libre tránsito y por ello negando el acceso a la educación y la salud. Mostrando en su propio cuerpo a un Estado no solo ausente, sino represor; algo que contrasta con las redes entretejidas por la comunidad trans convirtiéndolas en una hermosa y divertida familia. Malva cuenta la militancia desde los años 40, corroboradas con sus 204 fotografías que la muestran desde 1945 hasta los 80. Con una lucidez poco habitual nos narra su vida desde el cruce a pie de Los Andes invirtiendo la saga sanmartiniana con todo el valor de sus palabras. Malva es un ejemplo de vida que nos puede hacer valorar que la diversidad nos hace crecer como especie. Malva con 95 años, era una travesti que superaba en tres la vida promedio trans. Quizás un minotauro dentro de la caja de Pandora. Durante un año y medio nos contó su vida ante la cámara. Junto con la referente Trans Marlene Wayar – quien es parte fundamental en la película – , tratamos de develar el misterio, analizando su actividad militante de vanguardia y la conmoción que causó en nuestras vidas.

En la historia de Malva puede descubrirse el maltrato social, la doble moral de los consumidores de sexo por la noche, que señalaban esos cuerpos como vicios a la luz del día, la persecución de la autoridad, y la sumisión intensa a la que ha sido empujada la protagonista de éste documental y tantas otras Malvas. Una mirada desde un lugar diferente, que nos entrega una diferenciación en esa posibilidad de ver situaciones  e historias y vidas que ni de cerca nos podemos imaginar. Sufrimientos que parecen nada más malos sueños, pero son realidad para muchas otras personas.

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Un pensamiento domesticado no está bien, porque un cuerpo domesticado tampoco lo está. Pensemos a partir de ello lo que nos toca a quienes tenemos más posibilidad de sobrevida en un contexto y una realidad que dejan poco al azar. 

Con nombre de flor” se estrenó la semana pasada en Cine.Ar Play, y podrá verse gratis en la plataforma durante todo el mes de septiembre.

Puntaje: 9/10

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