Crítica de “Errante corazón”: Buscando paz interior


La segunda película de Leonardo Brzezicki está protagonizada por el gran Leonardo Sbaraglia, en el que puede ser el mejor trabajo de su carrera.

VISIONAR, UNA PLATAFORMA DE CINE Y SERIES ARGENTINAS GRATIS

Escrita y dirigida por Brzezicki (“Noche”, 2013), “Errante corazón” es un profundo largometraje sobre relaciones interpersonales, sexualidad y la incesante búsqueda de armonía. Aquí, el gigante Sbaraglia se bate a duelo con su hija en la ficción, Miranda de la Serna (la hija en la vida real de Rodrigo y Erica Rivas) en unas situaciones y diálogos angustiantes, propios del vínculo.

Todo comienza con una libertina fiesta gay privada. La cámara recorre los distintos ambientes mientras los hombres desnudos tienen sexo y toman alcohol. En todo esto, aparece Santi, el álter ego del director, con una representación de su vida tan caótica como la fiesta misma. La fotografía de Pedro Sotero es fundamental a lo largo de todo el metraje, logrando delicadeza en cada escena.

Santi (Leonardo Sbaraglia) está al borde del abismo, preguntándose sobre su existencia y tratando de entender cómo continuar. Es padre soltero de Laila (Miranda de la Serna), con quien tiene una relación conflictiva, aunque no falta el amor. El ocaso de su relación con Luis hace que Santi se refugie constantemente en el sexo y sus impulsos más salvajes. Él no sabe lo que quiere, por lo que cae en un espiral de autodestrucción tanto física como emocional de la que le va a ser muy difícil salir.

Mira Errante corazón - Ve películas | HBO Max

Queda claro que Sbaraglia es la película. Realiza aquí un papel completamente opuesto a los que realizó durante toda su carrera; una salida de la zona de confort, quizás, que lo eleva a los cielos de la actuación y donde, por momentos, nos hace olvidar de que es solo su trabajo. Como dije, el personaje de Santi mucho tiene que ver con la vida misma del guionista y director, y es en esta audacia donde brillan ambos. El protagonista deslumbra con miradas y gestos que todo lo dicen. Si bien los diálogos son excelentes, la actitud del personaje ante la vida es lo que transmite todo lo necesario para que el espectador se sumerja de lleno en la película.

Sbaraglia es la película. Realiza aquí un papel completamente opuesto a los que realizó durante toda su carrera; una salida de la zona de confort, quizás, que lo eleva a los cielos de la actuación y donde, por momentos, nos hace olvidar de que es solo su trabajo.

La película tiene un vigoroso mensaje sobre que no podemos exigirle a los demás lo que no nos damos a nosotros mismos: amor, compasión, respeto. Sin embargo, el llegar a esa conclusión significa recorrer un camino lleno de espinas. No creo que sea un largometraje para todo tipo de público, ya que se toma su tiempo en alcanzar el clímax, aunque recomiendo que todos le den una oportunidad. Los personajes nos invitan a subirnos a su montaña rusa emocional y a entender un poquito más sobre la complejidad de las relaciones y las heridas que no cierran.

“Errante corazón” es sincera, sencilla y demasiado profunda, por lo que todos, en mayor o menor medida, nos podremos sentir identificados.

Puntaje: 8,5/10

Escrito por Gimena Meilenger

————-

Sumate a la comunidad Sin Subtítulos donándonos un Cafecito o suscribite de forma mensual con el monto que prefieras.

Anterior Crítica de "The Batman": la venganza se hace presente
Siguiente ¿Cómo tengo que ver "El marginal"?

No hay comentarios

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.