Critica de “Free Guy”: un encantador disparate


Finalmente llega otra de las películas que estaban pactadas para el 2020, ahora de la mano de 20th Century Studios (Disney, a final de cuentas), y que resultaba ser una de las películas que más me llamaba la atención, sobre todo por su director, Shawn Levy, un realizador canadiense que se ha concentrado en la comedia mainstream. Levy no es el mejor director del mundo, pero cada película que veo a su mando me garantiza un muy buen rato. A las pruebas me remito: “Un Gran Mentiroso” (2002), “Más barato por docena” (2003), “Una noche en el museo” (2006) y secuelas, “Gigantes de Acero” (2011) y ahora “Free Guy”, que cuenta de protagonista y productor a Ryan Reynolds. Los avances me la vendían como la comedia de acción del verano y ¿saben qué? Han cumplido muy bien con ese cometido.

Guy es un cajero de banco tiene una vida muy ordinaria y repetitiva, el mismo café, las mismas acciones, las mismas frases, a cada rato asaltan el banco donde trabaja. Pero la llegada de una persona cambiará su rumbo y le hará descubrir que él vive en un videojuego llamado Free City (una versión en esteroides de Grand Theft Auto Online) y actúa como un personaje no jugable. Cuando el juego está a punto de ser eliminado y con diversos secretos que se esconden, Guy tendrá que salirse del molde, salvar a su propio mundo y demostrarnos que no necesitas ser el personaje secundario para poder brillar.

“Free Guy” es una producción muy, pero muy, sólida. Para ser una película sobre videojuegos, es curioso que ni le haya puesto atención todas las referencias que tiene (pero ese cameo me arrancó la carcajada, ya sabrán cuál es). Me concentré más en la historia y en eso quedé completamente satisfecho. Además de ser una muy inteligente autoparodia, no se deja llevar por las referencias de fondo como sí les pasó a “Ready Player One” o “Space Jam: A New Legacy”. El caso de esta película es mucho más sano, hay guiños que, si eres un fan del medio, vas a captar, pero estos no se convierten en el distractor porque la película sabe en lo que se debe enfocar y eso se debe agradecer. La comedia de la película no se dedica por completo a auto referenciar sino a hacer lucir a sus personajes, con humor muy adolescente sin llegar a rayar en lo tonto, además de destacar el trabajo de sonido y los efectos especiales tanto para los gráficos de videojuego como lo que vemos dentro de él, un trabajo bastante formidable.

Una película sobre inteligencia artificial bastante funcional que mezcla un poco de “The Truman Show” (1998) con “The LEGO Movie” (2014), pero como si estuviéramos en GTA V.

Ryan Reynolds es Ryan Reynolds: es una película hecha a su medida, dentro de su zona de confort que le sigue funcionando a mi parecer. Es una versión mucho más contenida de Deadpool, pero su carisma e inocencia con el personaje le dan un valor agregado a la película donde nos conectamos con Guy y su manera de ser y reaccionar a la vida, tal cual un Emmett de “The LEGO Movie”. Pero Jodie Comer también brilla y se robó mi corazoncito. El caso de Taika Waititi es un poco extraño, porque es el típico villano de siempre, pero con el toque Waititi, aunque el humor de la película no es tan similar al estilo del neozelandés. Además de la presencia de Joe Keery quien también tiene relevancia para la historia y su presencia es lo suficientemente sólida, además de Lil Rel Howery, quien parece que está teniendo un año fantástico ya que aparece en todos lados.

Los fanáticos de los videojuegos podrán estar encantados, pero más allá de eso, hay una película sobre inteligencia artificial bastante funcional que mezcla un poco de “The Truman Show (1998) con “The LEGO Movie” (2014), pero como si estuviéramos en GTA V, donde siempre hay que escapar de la monotonía y existe esa sensación de bucle que percibimos en otras obras como “El día de la marmota” (1993). La comedia está en su punto y la película no me perdió un sólo momento. Tomándola cómo es, una película de verano, “Free Guy” es una película divertidísima y demasiado entretenida. Lo que puede llegar a ser reprochable es lo que todas las películas tienen y quejarse de esto ya llega a ser repetitivo: hay clichés, errores de lógica y evidentemente llega a ser predecible. Peor aún si no eres un acérrimo fan de los videojuegos, ya que de ser así, este no será tu estilo de película.

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