Crítica de “The Suicide Squad”: el balance perfecto cinco años más tarde


Hace exactamente cinco años tuvimos Suicide Squad (2016), de David Ayer, película que era demasiado anticipada, pero al ya ver la película, nos percatamos del pobre resultado que nos terminaron brindando. En parte, fue por los constantes cambios de tono y de ideas impuestas por Warner Bros hacia Ayer y su visión. Ahora, se ha mencionado mucho el supuesto “Ayer Cut”, el cual sigo pensando que, de hacerse este corte, el resultado sería igual de pobre. Sobre todo por la reiterada necesidad del director de que todo se sienta más urbano cuando quizás no era el tono indicado. El público notó ese resultado, el cual quisiéramos olvidar. Pero Warner Bros. hizo una jugada sabia al tomar a James Gunn para dirigir lo que es una especie de reboot de este grupo de villanos, ahora con la libertad creativa y el derecho de ser Clasificación R.

La trama de esta nueva versión es un poco similar, un grupo de villanos encerrados en una prisión de máxima seguridad son reclutados por Amanda Waller para formar un grupo llamado Task Force X. Dicho grupo será llevado a Colto Maltese para enfrentarse a varios enemigos dictadores que tienen oculto a alguien que no es de este mundo y que podría afectar al nuestro. Con un nuevo elenco que incluye a Idris Elba como Bloodsport, John Cena como Peacemaker, David Dastmalchian como Polka Dot-Man, Daniela Melchior como Ratscather, Sylvester Stallone dando su voz a King Shark, pero también trayendo de vuelta a algunos miembros de la versión anterior como Margot Robbie nuevamente siendo Harley Quinn, Joel Kinnaman como Rick Flag, Viola Davis como Amanda Waller y Jai Courtney como Boomeran, esta nueva reinvención del Escuadrón Suicida nos hace olvidar por completo lo hecho de Ayer y nos da la versión que necesitamos.

The Suicide Squad de James Gunn es la combinación perfecta de acción, sangre, tripas, explosiones, humor… y todavía se dan el lujo de tener corazón y atención al detalle. Porque todos, absolutamente todos, tienen su timing justo para poder brillar. Elba, Robbie, Kinnaman, Rooker, Davis y mis favoritos John Cena, Daniela Melchior y King Shark. Todos son disfrutables en pantalla, su química lo demuestra. Los que estuvieron presentes en la versión de Ayer mejoran mucho aquí, tanto en desarrollo como en actuación. En parte porque estamos rodeados de buenas actuaciones tanto en lo dramático como en lo cómico. Resulta tener un balance correcto donde no hay un mayor protagónico que otro, algo que sufría la versión de Ayer al poner a Will Smith como protagonista y dándole más trama que al resto. Aquí nos hacen entender que cada miembro del Escuadrón tiene una virtud y que servirá para el bien de la comedia o de la sangre.

The Suicide Squad: ¿Un Reinicio Exitoso O Aburrido?

Hablando de sangre, esta película no escatima la violencia con escenas de acción gráficas reflejando lo que este grupo de villanos es: asesinos. Al tratarse de esto, que no les sorprenda lo visceral y violento que terminan siendo las secuencias de acción, trasladado del cómic a la pantalla, fuente donde se nota el amor de Gunn por plasmar estos personajes haciéndolos suyos al ser también guionista de esta película. Llega a cierto punto de gore que te retuerce el estómago, pero estás consciente del modus operandi de estos asesinos. Remarco nuevamente este balance porque la versión de Ayer era rotundamente excesiva en exposición y en su soundtrack donde parecía que dejaron la rockola prendida. Aquí tenemos algo más contenido, un gran trabajo en lo técnico, el manejo del color, las transiciones de tiempo, la música seleccionada para la película y efectos especiales mucho mejor trabajados al tener sets reales, dándole una mejor esencia y restándoles esa sensación de falsedad.

La comedia es muy James Gunn, ya conocemos cómo es su sentido del humor, en gran parte de la película funciona muy bien. lo reprochable es lo predecible que llega a ser en ocasiones y algún que otro chiste que ves venir. Pero no me puedo quejar mucho. La película no tiene un guion magistral, pero sí tiene alma, se siente auténtico, como algo hecho desde la mente de Gunn, no de la productora. También es apresurado decir que esto es lo mejor que hemos recibido de películas de superhéroes o de cómics, no creo que sea así, pero Gunn ha replicado de manera excelente en reunir a un grupo de underdogs como lo fue en Guardianes de la Galaxia (2014), aquí sigue demostrando que tiene el toque. No hay que encontrar algo novedoso en esta película, sino pasar un buen rato con este rejunte de gamberros.

En fin, The Suicide Squad borra del mapa lo hecho por Ayer como debe de ser y nos entrega lo que debió ser. El balance entre personajes, comedia, acción, amor y esfuerzo del director, además de una edición y apartado técnico estupendo. James Gunn se ha lucido al darle corazón a estos personajes, pero también cinismo y sangre además de eventos suicidas, donde cualquiera puede morir y sentimos esa sensación de peligro, como el Escuadrón Suicida que debía ser desde un principio.

Más reseñas de David en su web y su podcast

CALIFICACIÓN 9/10

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