Crítica de “Zack Snyder’s Justice League”: mejoría considerable


Zack Snyder’s Justice League es un tema del que, cada vez que comentaban en redes sociales un clip, foto o tráiler, más me cansaba o me daba igual. Era algo que nunca pedí, que no me daban ganas de ver y que no imaginé que fuera una realidad. Cuando vi el corte para cines del 2017 encontré una película defectuosa en cualquier apartado y hasta algo incómoda de ver por ese CGI. El hecho del revuelo para que el corte de Snyder existe debe ser un foco de atención para futuras producciones donde los fanáticos no deben influir en las decisiones creativas e inflarlas al máximo. Porque tendríamos los errores de esta película.

No hace falta decir de qué se trata, es una extensión de lo que vimos en la versión que Whedon nos dejó hace casi cuatro años. Pero todo esto bajo la visión de Snyder, visión que los fanáticos pedían bastante y fue el impulso para que esta producción (que cambió el 70% de su metraje) fuera una realidad, dándole el placer a uno de los fandoms más tóxicos del mundo del entretenimiento, los fanáticos de Snyder, con delirios de grandeza de intelectualidad.

Es de admirar que Snyder haya luchado y se haya esforzado por mostrar su visión después del suceso trágico de su hija (lindo detalle que la película sea dedicada a ella). Se ve la pasión y el amor que le tuvo a este proyecto… pero eso no evita el hecho de que Zack Snyder’s Justice League no me gustó completamente.

La mayor palabra que puedo describir de esta película es, excesiva. Exceso en duración, exceso en ideas, un exceso desgastante de CGI (donde no todo se ve muy bien que digamos) y, mi mayor problema, que las mayores sorpresas de la película se hayan quemado en su marketing, como el Joker de Jared LetoSí, es infinitamente mejor a la versión de Whedon. Pero aquí vemos los mismos problemas que ha tenido Snyder en sus trabajos previos del universo DC, todo está tan saturado que cansa. Nada en esta película me emocionó (a pesar de tener momentos muy buenos), no me sentí atrapado por nada. Simplemente vi más de lo mismo, pero con una mejor fotografía gracias al trabajo de Fabian Wagner.

La música de Tom Holkenborg es buena, en parte. Porque también abusa de cierto coro tipo 300 cada vez que sale Tom Holkenborg o se ponen contemplativos, porque hasta se dan el lujo de alargar escenas que no lo necesitaban.

Fue algo muy similar a lo que sentí con Man of Steel (2013) o Batman v Superman (2016), no sentí nada viéndola, no hubo una emoción de mí hacia la película y esta nueva versión de Justice League no fue la excepción. Hay mucho de todo que engolosina la pantalla y lo convierte en una experiencia chocante y frustrante que no será para todos.

Puntos a favor, obviamente la liga de la justicia, un excelente equipo con una dinámica todavía mucho más latente. Personajes mejor aprovechados como Cyborg, una mejora de CGI que en la anterior era risible, aunque aquí tampoco se salvan de ciertos momentos. Algunas escenas de acción brillantes y planos dignos para enmarcar en la pared. Steppenwolf está mucho mejor trabajado. Aquí existe una película ambiciosa y con cierto grado de epicidad ,pero es como un platillo que te entregan en un restaurante y está salado, le afecta el sabor y, por ende, el disfrute.

A fin de cuentas, Zack Snyder’s Justice League es todo lo que los fans van a apreciar y disfrutar, se les cumplió el berrinche y ojalá lo apoyen como se debe. Aunque para mí es una mejora infinita a lo que vimos en el 2017, a veces menos es más y este es el mejor ejemplo de ello. Es la visión más pura y honesta de Snyder con todo su corazón y esfuerzo… para bien o para mal.

CALIFICACIÓN: 6,5

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