Momento clave en la crisis del Cine Nacional: renunció Puenzo


El pasado lunes 11 de abril se realizó una movilización de distintos sectores de la industria audiovisual a la puerta del Instituto Nacional de Cine y Arte Audiviosuales con motivo de reclamar la inacción que el Instituto está teniendo en término generales y, fundamentalmente, ante la inminente caducidad del Fondo de Fomento Cinematográfico, a fin de año. Desgraciadamente la movilización terminó con una represión de la Policía de la Ciudad, que apresó a varios manifestantes, y la presencia del Ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer, en una suerte de apoyo al reclamo y exigiendo la liberación de los detenidos.

La reunión que tuvieron la tarde del martes 12 de abril Bauer, que prometió cambios en el Instituto, y Luis Puenzo, no llegó a buen puerto y el presidente tuvo que firmar un Decreto para despedir al director de La historia Oficial de la presidencia del INCAA. Puenzo ha enfrentado una fuerte crisis con la Pandemia y no ha tenido la inventiva de generar nuevas políticas para fortalecer el sector. Su lugar lo ocupará Diego Batlle, quien ejercía la vicepresidencia del Instituto.

¿Qué es el Fondo de Fomento y por qué tiene fecha de vencimiento?

Con la Ley de Cine sancionada en nuestro país en 1994, se creó este Fondo con una serie de gravámenes que sirven para otorgar subsidios y créditos para la realización de películas o series, financiar festivales en todo el país, la financiación de la ENERC (escuela gratuita perteneciente al INCAA) y la promoción del cine argentino en el exterior.

El dinero proviene de:

  • 10% del alquiler o venta de videos o DVDs;
  • 25% del total de los ingresos obtenidos por el ENACOM, que cobra a los canales, radios y operadores de cable por usar el ancho de banda en argentina; y
  • 10 % del valor de la entrada de cine, sea película argentina o extranjera.

El problema comenzó en diciembre de 2017, cuando el Congreso promulgó la Ley 27.432, en virtud de la cual todas las asignaciones específicas de impuestos nacionales coparticipables tendrán vigencia hasta el 31 de diciembre de 2022. De no modificarse el artículo de esta ley tributaria antes de esa fecha, la actividad cinematográfica perderá la principal fuente de recursos con la cuenta el INCAA para su funcionamiento y para fomentar la producción audiovisual. Cinco años después, aun no hay claridad sobre cómo resolver este dilema que pone a la actividad en un peligro grave, las únicas soluciones serían una nueva Ley que modifique la caducidad de esa masa de impuestos coparticipables o un Decreto presidencial que modifique el esquema. De no mediar ninguna respuesta desde el Poder Ejcutivo o Legislativo, el dinero del Fondo dejará de tener su autarquía y comenzará a formar parte del Tesoro Nacional, es decir que estará contemplado en el presupuesto anual del Estado. Esto le quita independencia a la producción de cine, ya que dependerá de cuántos fondos le quiera dedicar el gobierno de turno y no de una masa que se forma con pequeñas alicuotas de impuestos al momento en que consumimos productos audiovisuales. Para poner algunos ejemplos, en nuestro país, la Televisión Pública es financiada de esa manera, con un presupuesto pactado al comienzo del año por la administración del Estado; en contrapartida tenemos el ejemplo de la BBC (cadena británica de televisión), la cual, se financia desde una alicuota que se paga cuando se compra un televisor y luego se sigue pagando un canon según la cantidad de televisores que se tienen en la casa.

Desde hace años se está planteando la idea de conformar una nueva Ley de Cine que contemple las actuales dinámicas del sector. Está claro que un gravamen sobre el alquiler de VHS y DVD carece de sentido ante los nuevos modos de consumos audiovisuales. Cae de maduro que las plataformas de streaming son las que tienen que suplir a los videoclubs como sujetos pasivos de tributar. En varios paises se ha avanzado en ese sentido, exigiendoles a las plataformas un mínimo porcentaje de sus ganancias que se destina a la producción audiovisual y en Francia, por ejemplo, se les exige, además, un mínimo de contenidos nacionales en su catálogo. Lo importante para nuestro país sería, en principio, lograr que alguna parte de las ganancias que las empresas de streaming consiguen en nuestro país se quede y se derive al cine nacional.

Más crisis

Además del Fondo de Fomento, en el trascurso de la gestión no hubo buena relación con otros sectores de la industria que ya han denunciado, en varias oportunidades, falta de diálogo, situaciones de maltrato y una fuerte inacción sobre temas urgentes como el Consejo Asesor, el Costo Medio, un Plan de Fomento, la Cinemateca, la ENERC, y las Violencias de Género. El colectivo de cineastas sacó un comunicado en relación a la manifestación, la represión y el compromiso que asumió Tristán Bauer ante los manifestantes.

No es solamente el Cine el que perderá su modo de financiamiento, también la Ley sancionada durante el gobierno de Mauricio Macri atañe a otros sectores de la cultura como el Instituto Nacional del Teatro, el Instituto Nacional de la Música y las Bibliotecas Populares.

Escrito por Matias Zanetti

————-

Sumate a la comunidad Sin Subtítulos donándonos un Cafecito o suscribite de forma mensual con el monto que prefieras.

Anterior Crítica - Granizo: corran para otro lado
Siguiente Crítica - "Las Rojas": Mercedes Morán y Natalia Oreiro engalanan la película

No hay comentarios

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.