Érase una vez en Buenos Aires

Botones 2

 

 

Cuando llegué al bar, Diego y Agustín ya habían pedido una jarra de cerveza, y pasados cinco minutos ya charlábamos como si nos conociéramos hace rato. Diego es Diego Labat y Agustín es Agustín Ross Beraldi, y ambos son los directores de “Érase una vez en Buenos Aires”: una película argenta, que mezcla secuencias de animación, muppets y “live action”, entre otras originalidades. Se estrenó online en febrero, y personalmente creo que es una de las películas nacionales más originales y rupturistas que vi en los últimos años.

Chistes sobre carreras no convencionales mediante, y sobre lo que sucede cuando uno labura solo, empezamos a saber un poco más sobre ambos: Diego es guionista, y Agustín es animador y montajista; se conocieron en la FUC (Fundación Universidad del Cine). Su primera película, “La máquina que escupe monstruos y la chica de mis sueños”, se estrenó en 2012, y fue la primer película argentina pensada, producida y estrenada por y para Internet.

 ¿Por qué un estreno online?

ARB: – Cuando surgió la idea de hacer un largo quisimos hacerlo ya, filmarlo ya. Hablar de meterse en el INCAA, de cuatro años de producción… Lo queríamos hacer ya.

DL: – Lo más lindo para cualquier expresión artística es que se exhiba y se vea. Cuando estrenamos “La máquina que escupe monstruos y la chica de mis sueños” hicimos siete mil reproducciones en la primer semana. Hagamos algo que se vea, el punto es que se vea. Teníamos el guión recién escrito…

decla-1ARB: – Queríamos hacer la primera película pensada, producida y estrenada por Internet en Argentina. Fue por eso que el foco fue hacerla lo más rápido posible. Que sea fresca, salga de una. La producimos en un año, una locura.

DL: – Nosotros queremos que nuestra sala de cine sea la página. Lo primero que hicimos fue juntarnos con amigos programadores para hacer una página con el objetivo de que sea nuestra sala de cine.

ARB: – En ese momento armamos el concepto de cine a la gorra, donde vos veías la película y podías colaborar en función de si te había gustado. Hicimos algunos videitos chistosos donde pedíamos ayuda para mejorar el sonido o la iluminación; y recaudamos fondos que nos ayudaron a solventar ciertos gastos.

Érase una vez en Buenos Aires

DL: – Cuando estrenamos “La Máquina….” dijimos “Nunca más en la vida hacemos una película. Jamás.” Cuando tuvo tantas reproducciones, nos dimos cuenta de que teníamos un público, había gente que la veía, que nos preguntaba a donde podía ver más cosas nuestras. Entonces nos juntamos a escribir, pero todo lo que salía era como hacer la misma película de vuelta.

ARB: – Eran ideas muy similares, que se podían producir rápido y con las mismas limitaciones, pocas locaciones, pocos personajes, poco todo y hacerla.

DL: – Lo que aprendimos con “La Máquina…” fue que eramos buenos manejando pocos espacios. Lo que nos falta en todas las películas son los planos caros. Podíamos manejar varios espacios chicos, con estética fuerte y conectándolos. Eso nos daba una peli más grande por una cuestión de muchas historias y variedad visual.decla 2.png

ARB: – Tampoco teníamos idea de que iba a pasar si llamábamos a un actor a quince días de rodaje. No le estábamos pagando y era imposible. Entonces decidimos tener varios actores, pocos días cada uno, y por eso surgió la idea de las ocho historias que se van mezclando.

DL: – Y también por las ganas de hacer algo más grande. Como hacer algo más grande sin plata, sin volver a hacer “La Máquina…”. Ya aprendimos a hacer “La máquina…”, hagamos algo nuevo, algo que sea más divertido para nosotros a la hora de la realización.

¿Por qué ustedes mismos adentro de la película?

DL: – Cuando estábamos haciendo el guión nos parecía que era súper pretencioso, y nos pareció bastante divertido el hecho de parodiarnos, ridiculizarnos con un objetivo muy choto: coger. El objetivo nuestro en la película era ese, coger. Además servía como separador, como en “Los Muppets”, donde cada tanto aparecen dos viejos que critican todo, y sirve como un alivio, ya que estamos dando mucha información todo el tiempo. No importaba si la historia nuestra se seguía, fue pensada como un descanso visual.

ARB: – Después no pudimos con nuestro genio y terminamos resolviendo todo.

DL: – Lo lindo de las historias corales es cuando empiezan a conectarse, es una peripecia del guion. Cuando exhibimos la película a los actores y al equipo técnico duraba aún más de lo que dura, y el comentario fue: “Está larga”. No podíamos sacar nada porque cada escena contaba algo propio y de otra escena. Teníamos un guion muy hermético.

ARB: – Siempre buscamos eso, que cada escena sea infalible, si no está cagaste, hay información que se pierde. En algún punto también se volvió algo de bancársela. Es una peli larga, véanla larga. Es esa duración y si le sacas algo pierde. Lo que tiene la película es que tiene varias historias y siempre podés conectar con algo.

¿Por qué aparece la animación en la película?

ARB: – A los dos nos encanta la animación, es “lo nuestro”. Desde el principio, incluso desde “La máquina…”, que si bien no tiene tanta animación, tiene cosas…

DL: – Tiene lógica de animación.

ARB: – Los personajes son personajes animados de carne y hueso. Les pasan cosas de dibujos animados, actúan como dibujos animados, son dibujos animados.

 ¿Por qué incluir un muppet en la película?

decla 3.pngDL: – Justo después de que se estrenó “La máquina que escupe monstruos y la chica de mis sueños” se estreno “Ted”. Cuando la fui a ver me pareció excelente que hayan gastado tanta plata en animación, en algo tan “vulgar”. Por lo general la animación es muy cuidada, se juega a lo seguro. No podíamos meter un Ted, pero metimos un muppet. Y además es divertido ver a un muppet haciendo algo que no es lo típico de un títere.

ARB: – De hecho nos gustaron tanto los títeres que nuestro próximo proyecto, que terminamos de filmar hace poco, es un piloto de una serie de títeres.

 ¿Todas las historias de la película son ficticias? ¿Alguna tiene anclaje en la realidad?

DL: – La nuestra es una burla a nuestro proceso creativo. La historia “racista” está basada en algo que le pasó a una amiga donde aparece esa cuestión donde una boludez atómica se convierte en algo enorme, gigante y ridículo de lo que es imposible salir. Es la historia más política y más agresiva de la película; la dotamos de una cuestión linda y de dibujos animados para que contraste con todo lo espantoso de la situación. En cierta forma apunta a la falta de análisis de la masa. Alguien repite algo y es imposible salir de ese karma.

ARB: – Termina siendo como una parodia de los medios de comunicación, los políticos, de como la masa se empieza a mover sin importar la verdadera razón por la que se hacen las cosas.

¿Cómo financiaron la producción?

ARB: – La película fue barata en el sentido del balance económico. Todo el mundo le puso muchas horas de laburo, técnicos, actores, la gente de post producción. Nosotros le pusimos tres años de laburo. No teníamos plata para pagarle a la gente, entonces siempre dependíamos de que la gente se cope. Si te gustaba la idea y querías, podías participar en algo, podías donar plata o participar de formar activa.

DL: – Cuando hicimos “La Maquina…” estaba Kickstarter pero no había una plataforma de crowfounding en Argentina. Por eso hicimos nuestra pagina y propusimos algo similar al crowfounding para financiarla. Después apareció Ideame. Nos pusimos un objetivo de $15.000 y recaudamos $30.000, con eso financiamos la mitad de la película y el resto salió de nuestros bolsillos.

¿Hicieron que sus dos películas pasaran por festivales?

erase1DL: – “La Máquina…” la estrenamos online, fuimos al festival de Mar del Plata, y nos fue muy bien. En otros festivales a donde la mandamos después de estrenarla online mucha gente nos decía que había tenido un estreno online, entonces no competía. De hecho en los festivales a donde la pasaron no estaba dentro de la competencia. Con “Érase…” también decidimos ir a Mar del Plata y no quedamos seleccionados. El resto de los festivales, por un tema de presupuesto, ya que es muy caro mandar el material a los festivales, no nos importó.

ARB: – Además era estar esperando los festivales para estrenarla, cuando la película tenía un fin que era Internet, y nosotros lo sabíamos.

¿Quisieron estrenar comercialmente alguna de sus dos películas?

ARB: – Es que, de cualquier manera estando por fuera del INCAA es imposible estrenarlas comercialmente. Estamos afuera de ese circuito, y orgullosamente afuera.

¿Piensan seguir así, por fuera del circuito?

DL: – La serie nueva que hicimos, que es de títeres, tiene un fin distinto. La hicimos con plata nuestra, costó muy poco, tiene una producción muy zarpada…

ARB: – Incluso se nota el salto entre “Érase una vez en Buenos Aires” y ésto.

DL: – Creo que es lo mejor que hicimos. El piloto, de 20 minutos, está terminado y van a ser diez capítulos. Estamos intentando venderlo, ya que no podemos solventarlo más solos. No podemos pedir más favores ya. Ojalá se pueda producir, aunque no se si el INCAA es la respuesta.

¿Tienen idea de un próximo largo?

DL: – La verdad que no. La serie está en primer lugar.

ARB: – Antes de terminar “Érase…” ya estábamos haciendo la serie de títeres. Si se puede financiar va a ser buenísimo hacerlo. Hacer una película es otra movida, y yo personalmente, buscaría algún ente de financiación, no se si el INCAA, que te permita hacer un proyecto más grande. Hacer lo mismo que ya hicimos no tiene sentido, hagamos algo más grande.

Pueden ver “Érase una vez en Buenos Aires” y “La máquina que escupe monstruos y la chica de mis sueños” online y gratis en: https://www.lamaquinaqueescupe.com.ar/  (Véanlas, no se van a arrepentir).