La llorona

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Entrevista:

David Sofía vino un dia, desde el profundo lado sur del conurbano bonaerense, a cenar a la casa de Sin Subtitulos (?) para parlotear con la efusividad que lo caracteriza sobre este corto que usted ve acá, arriba: La Sombra del Deseo. En el mismo, el tema central, en ese juego Freudiano parece ser el reverso del deseo, el deceso. O como se le llama más frecuentemente, la muerte.

SST: ¿Cómo surge el corto? ¿Qué quisiste decir?

David Sofía: El corto brota de la idea de hablar con los muertos. En realidad yo, como Woody Allen, estoy en contra de la muerte (Risas). Entonces el corto habla un poco sobre eso: un pibito al que se le muere el perro y se encuentra, de repente, con la muerte. Entonces el padre le dice, algo así como, no hay que pensar en la muerte porque, lo importante ¡es no pensar en la muerte! Todo lo que hacemos es para no pensar en la muerte y hacemos todo lo que podemos para evitarla. Al menos nosotros, en esta cultura, nos aferramos mucho a la vida y eso genera deformaciones…como le pasa al protagonista.

SST: ¿Cuánto tardaste en filmar?

DS: Hicimos dos jornadas de grabación nada más. No podíamos hacerla muy larga porque estábamos con un niño y tenía que ir al colegio. Así que en un fin de semana lo terminamos.

SST: ¿Dónde grabaste el corto?

DS: El corto lo grabamos en Quilmes, en mi casa, y en Berazategui, en el Parque Pereyra Iraola. Tiene alrededor de 70 hectáreas, una gran pulmón del conurbano. Desde que concebí la idea me la imaginé en ese parque, con la idea de “bosque encantado”, como una cosa casi onírica.

SST: ¿Por qué el título del corto?

DS: En este caso es el deseo de la eternidad, lo que desea el pibe. Eso de la eterna juventud es lo que subyace en la historia. Pero eso luego se vuelve oscuro, algo así como “cuidado con lo que deseas”. Por eso un poco, cuando el deseo va hacia la oscuridad, a su propia sombra. Aunque después me di cuenta que es un título que mucho no ayuda porque no se sabe de qué es el corto si uno lo lee. Así que decidí poner la frase de Borges que se ve al principio, para ayudar al corto desde otro lado.

SST: ¿Podremos ver un largometraje con esta idea o se queda en el corto?

DS: Es que la idea se me vino toda junta: un niño vampiro, la muerte de una mascota, el conflicto que plantea esa pérdida. Vidualmente no me cerraba para otra cosa que no sea un corto, una idea de corto desarrollo. No lo veo para adaptar a una película.

SST: ¿Por qué el género de terror?

DS: Mi desafió es llegar a la mayor cantidad de gente posible. Pero no llegar por llegar, sino tratar de poder hacer sentir alguna cosa dejar alguna reflexión, no mucho más. Qué la gente que vea algo de mi obra se quede pensando un poco. Eso, enmarcado en un género popular como el terror, es posible. El género es une herramienta que facilita la llegada al público, sobre todo al público más joven, que es donde me encantaría poder llegar como dijo Rubén Darío: “Juventud divino tesoro”. Para mí, el terror abre puertas, genera adrenalina, asusta, y asustarse es algo…lindo.

SST: ¿Lindo asustarse?

DS: Y…a mí me gusta ver cómo la gente se asusta, lo disfruto.

SST: Está bien David, ya nos dimos cuenta, no estás bien… (Risas)

OFF THE RECORD

En realidad lo pensé para grabarlo con mi hijo, porque eso garpa mucho. Él se me parece mucho a mí (NdR: David es el padre del niño en el corto) y ya habíamos grabado alguna cosa. Pero no quiso, y mirá que lo presioné. Hasta le ofrecí pagarle, en un momento hablamos de $ 500 (RISAS). Pero no torció el brazo.

Pero me dijo que no, que “no quería volver a hacer de malo”.

Eso no es del todo legal

No pasa nada porque es el padre quien lo hace trabajar y a él le gusta a parte